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Aunque el presidente Leonel Fernández aboga por la seguridad alimentaria, la política crediticia impulsada por su Gobierno es completamente opuesta a esa meta.
Tanto es así, que en los últimos años se ha desplomado la participación de la agropecuaria en la cartera crediticia de los bancos, pasando de un 10% a apenas un 2.8%.
El tema del crédito es recurrente en todos los sectores de la economía nacional. Cuando hablamos sobre los desafíos, retos y grandes problemas de la agropecuaria, el primero que surge es el del crédito debido a que es el que abre la puerta de la tecnología, la infraestructura y el mercado.
Si los productores agropecuarios no tienen financiamientos adecuados a tasas competitivas y a tiempos prudentes, van a tener limitaciones para que el sector avance.
En un análisis preparado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) se observa que hace 15 años la cartera de crédito para la agropecuaria superaba el 10%, hoy a penas llega al 2.8% de la cartera total de la banca comercial. De RD$355,000 millones que se prestaron el año pasado a los sectores de la economía, el agropecuario apenas recibió RD$ 8,800 millones (2.8%).
La JAD cree que esa caída ha dificultado los procesos de modernización de las actividades productivas del campo, limitando el crecimiento competitivo del sector y afectando de manera significativa la innovación tecnológica.
Además el elevado riesgo de la actividad agropecuaria, acentuado en la última década por los desastres naturales y la baja rentabilidad de la agricultura, han conducido a la reducción significativa del crédito bancario. También la falta de una política estatal de apoyo al seguro agropecuario ha incidido en la disminución del financiamiento al sector primario de la economía.
La reconversión productiva que debe realizarse para cambiar cultivos de baja rentabilidad y escasa competitividad por otros que tengan ventajas competitivas, demanda de un fuerte componente de financiamiento.
Es de importancia capital el diseño y aplicación de una política pública orientada a promover la focalización de recursos de la banca formal para las actividades agropecuarias en la cadena de valor, que incluye no sólo la producción primaria, sino también la transformación. Es preciso recordar que los productores de la zona rural todavía no tienen la capacidad para financiar la infraestructura necesaria para conservar calidad y garantizar competitividad, incluyendo la cadena de frío desde la cosecha hasta el almacén refrigerado, frigoríficos, empacadoras, procesadoras y sistema de transporte que puedan preservar el valor de la producción primaria. Todo esto necesita acceso a fuentes de financiamiento con períodos largos y tasas de interés atractivas.
La JAD, como una de las mayores instituciones del sector agropecuario, organizó el Décimo Primer Encuentro Nacional de Dirigentes, en Puerto Plata, a petición de líderes de los diferentes subsectores de la economía. Ahí se discutieron las limitantes y retos que tiene el crédito, tema principal del evento.
En toda la discusión se habló sobre el rol que está jugando el Gobierno en el diseño de su Estrategia Nacional de Desarrollo a 20 años, en donde se va a trabajar y en ese estudio se identifican los recursos para financiar la transformación productiva y la reconversión de la producción, según el vicepresidente de la JAD, Osmar Benítez. Estuvo presente allí el Consejo de Directores de esa entidad, encabezado por su presidente Gustavo Florentino. Asistieron, además, representantes de los organismos internacionales que trabajan y apoyan el agro del país, como la FAO, IICA, BID, Banco Mundial, USAID y la Unión Europea. Todos plantearon los programas que están ejecutando y se hizo evidente que hay que financiar la modernización de la agricultura dominicana. El BID anunció que aprobó la segunda fase del PATCA con una inversión de US$200 millones a 5 años y que va a focalizar su atención en ampliar los programas de provisión de tecnología a los agricultores, ampliando esta vez el tamaño del beneficiario del programa. Hemos sugerido eso y creemos en eso, explicó Benítez.
La Unión Europea comunicó lo que va a hacer en materia de apoyo a la competitividad, al mejoramiento de la calidad de exportación y particularmente en el sector bananero las posibilidades de apoyar con recursos de compensación la modernización, la reestructuración de la infraestructura del sector bananero, que es uno de los grandes exportadores del mercado europeo. El BM enfatiza en su estrategia el tema de la competitividad del sector agropecuario y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) destacó los papeles que están aportando en materia del fortalecimiento de la cadena productiva de los clusters, de los conjuntos productivos en un formato orientado hacia las exportaciones.
La cifra
2.8 por ciento. Fue lo que recibió el sector agropecuario el año pasado, equivalente a RD$8,800 millones, de los RD$355,000 millones que se prestaron a la economía.
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Recomendaciones
Creación de un Plan Nacional de Tributación, apoyo a la productividad (elevarla y bajar costos), perfeccionar el seguro (se cumpla la Ley 157-09 y crear Fondo Garantía), capitalización del Banco Agrícola, adicionar cada año en el Presupuesto más recursos para seguros agropecuarios, aplicación Ley de Inquilinato para proveer fondos al Banco Agrícola, el Estado debe crear facilidades para titular tierras, crear fondo de garantía soberana de apoyo al agro, financiar el sector con tasas preferenciales, y reducción tasas de interés y ampliar plazos de repago.
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